Parecía listo para que el volante chileno Gonzalo Fierro se convirtiera en el nuevo refuerzo de Boca Juniors. Había llegado a acuerdo económico con la entidad xeneize, el técnico Claudio ‘Bichi’ Borghi lo había pedido formalmente y sólo faltaba un trámite, casi una rutina: la revisión médica previa a la firma del contrato. Y allí se enredó todo.
Según indicó el diario trasandino Olé, el jugador proveniente del Flamengo brasileño pasó sin problemas el examen físico, pero no así los estudios de la vista, en la que aún tendría secuelas de la operación de desprendimiento de la retina a la que se sometió hace cinco años, cuando aún formaba parte del plantel de Colo Colo.
El matutino informó, en todo caso, que el traspaso no está descartado todavía, pues mañana los médicos del club le harán nuevos exámenes a la vista para determinar si finalmente el chileno formalizará o no su vínculo con el conjunto trasandino. Ante esta situación, Fierro no fue incluido en las prácticas matinales del conjunto del ‘Bichi’.