El director de la seguridad de la ciudad egipcia de Puerto Said, donde al menos 74 personas murieron el miércoles en la noche en violencias después de un partido de fútbol, fue destituido, indicó el jueves la agencia oficial MENA.
El ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, decidió destituir a Esam Samak de sus funciones “después de los acontecimientos de Puerto Said”, informó la agencia.
Las violencias estallaron el miércoles en la noche después que terminó el encuentro entre los equipos egipcios Al Masry y Al Ahly. Cientos de hinchas del Al Masry, un club de Puerto Said, invadieron el terreno y comenzaron a lanzar piedras y botellas contra los del Al Ahly, un equipo de El Cairo.
Al menos 74 personas murieron y cientos quedaron heridas.
La televisión estatal anunció el despliegue del ejército en esta ciudad situada a la entrada norte del canal de Suez para “evitar nuevos enfrentamientos” entre los hinchas. De su lado, la policía anunció haber detenido a 47 personas.
POLICÍA NO ACTUÓ POR MIEDO
La policía no actuó para evitar la mayor tragedia del fútbol egipcio, aseguró este jueves a Efe el director del estadio de Port Said, Mohamed Yunis.
“Los policías no actuaron porque tenían miedo; se limitaron a mirar porque temían que los lincharan”, señaló Yunis en el estadio, donde todavía quedan restos de la batalla campal con botellas, sillas arrancadas y zapatos en el césped.
Yunis adelantó que el fiscal acudirá en breve a las instalaciones deportivas para iniciar las pesquisas.
Señaló que lo que ocurrió “venía de antes, porque desde la semana pasada los ultras de ambos equipos se calentaron en las redes sociales”.
Según explicó a Efe un testigo presencial de los hechos, Hosam Mohamed Mustafa, los hinchas del Al Masry amenazaron de muerte desde el comienzo del encuentro a los seguidores y jugadores rivales, y al final se lanzaron al campo para perseguirlos.
La calma volvió este jueves al estadio y sus inmediaciones, de donde todavía no han sido retirados algunos vehículos calcinados durante los disturbios, según pudo constatar Efe.