Máxima hidratación |
El sol intenso obliga a tener un organismo bien hidratado que sea capaz de soportar las altas temperaturas. Para ello, no sólo debemos tener una dieta rica en productos frescos, sino que hay que ingerir líquidos constantemente.
Dos litros de agua es una cantidad ideal para poder soportar los estragos del calor, aunque siempre existen otras bebidas más atractivas con las que complementar el consumo de agua. Por ejemplo, los zumos, que poseen gran cantidad de vitaminas y minerales, no son calóricos y están deliciosos. Por su parte, el té helado con limón y los sorbetes también contribuyen a una buena hidratación del cuerpo, sin tener que preocuparse por las calorías.
Las personas que no tengan problemas con su peso también pueden disfrutar del verano con otras bebidas refrescantes como la horchata, la leche merengada, granizados y batidos, por no hablar de deliciosos postres especialmente apetecibles en estas fechas como el helado, todos ellos ricos en nutrientes e hidratos de carbono. Siempre que sea posible evitaremos el alcohol y las bebidas carbonatadas, ya que su consumo excesivo provoca una merma de la hidratación corporal.
|
| Arriba
|
| |
|
|
|
| |
|
|