La ratificación de Hans Gildemeister
como cabeza técnica del equipo de Copa Davis (el martes) no ha dado tanto que hablar como sí lo ha sido su nombramiento por parte de la Federación de Tenis de Chile como encargado del tema del recambio gerenacional.
Esto por que más allá de quien sea el encargado de ambas funciones, en el ambiente del tenis surge la preocupación respecto a la forma cómo se ha venido trabajando el tema de la renovación de valores.
Sergio Cortés, ex integrante del cuadro nacional de Copa Davis, llama la atención por el desconocimiento permanente respecto a lo que se está haciendo para el recambio. “Hay que saber cuáles son los proyectos de menores que hay”, dice.
Según él, la “familia del tenis debe buscar unirse. Incluir a gente como Marcelo Ríos y más adelante a Fernando González por ejemplo. Una unión que puede permitir conseguir más cosas que las que está consiguiendo ahora la federación”.
Recalca que “cada vez que se pierde se busca el recambio, en vez de saber cuáles son los proyectos que hay”, sin esconder su interés de sentarse en la silla de capitán del equipo copero para aportar con una orientación clara en este tema.
Otro ex jugador copero, Belus Prajoux, comenta que se deben conjugar tres cosas para el recambio: “Jugadores de proyección con la calidad necesaria, buenos equipos multidisciplinarios y los medios para llevar a cabo la tarea”.
“Históricamente acá los tenistas han salido por esfuerzo individual y de sus familias. La única vez que ha habido apoyo federativo para un jugador y en un pequeño porcentaje, fue para Marcelo Ríos. Además, la federación no es dueña de torneos, como pasa en Francia e Inglaterra”, señala, buscando causas del escaso desarrollo en los últimos años.
En el mismo tenor, Jaime Fillol, con vasto pasado copero como jugador y capitán nacional, dice que “debe haber un trabajo constante en el tiempo que no se está haciendo” y aclara que “deberían salir los que no lo están haciendo y entrar los que si pueden realizarlo”.
De paso, critica que “ha habido muchos años sin proyectos, sin análisis, desarrollo de objetivos ni estrategias de crecimiento, sólo se ha tratado de presentar solicitudes al Estado para financiar una gira o un evento, y esa responsabilidad es de los que están a cargo”.
Al respecto postula que ha habido una “falta de fiscalización por dineros que salen del bolsillo de todos los chilenos”.